Cuando vemos fotos de paisajes incluyen niebla o neblina (una es diferente de la otra) crea una asombrosa atmósfera en ellas. Para fotografiar este fenómeno meteorológico puedes escuchar el reporte del clima y así conocer si habrá niebla o neblina, pero la mejor forma de cazarlas es bien temprano en la mañana, cuando aún el sol no calienta. Es bueno saber que las zonas con ríos o lagos cerca son más propensas a que aparezca este fenómeno y en áreas donde abundan los árboles también suele encontrarse.

Para lograr capturar la belleza y el encanto místico que la niebla crea, es necesario evitar cualquier movimiento ya que la poca luz puede hacer que la foto quede desenfocada, aunque si lo deseas, este esenfoque puede ser parte de la imagen misma. Si no cuentas con un trípode en ese momento, una buena práctica es pegar los codos a ambos lados del cuerpo y aguantar la respiración mientras se toma la fotografía y siempre agarrar bien fuerte el Smartphone.

Persona entre la niebla

La niebla también es perfecta para crear un fondo sorprendente con el uso de espacio negativo y así aislar el objetivo principal. Este tipo de fotografía consigue despertar en el observador sentimientos de paz y calma. Cuando se toman fotos donde la niebla o la neblina forman parte de la composición, en la mayoría de los casos es necesario ajustar la exposición manualmente ya estas pueden engañar la exposición automática de la cámara del iPhone.

Experimentar en las fotos incluyendo este fenómeno meteorológico siempre producirá un resultado agradable además de no requerir un gran proceso de edición, en algunos casos de ser necesario, algunos ajustes mínimos.